Los pronombres posesivos en serbio: moj, tvoj, njegov, njen
En serbio hay siete posesivos básicos: moj (mi), tvoj (tu, de una sola persona), njegov (su, de él), njen (su, de ella), naš (nuestro), vaš (vuestro, o su de usted con cortesía) y njihov (su, de ellos). La idea más importante, y la que cambia todo respecto al español, es esta: el posesivo no concuerda con quien posee, sino con la cosa poseída. Concuerda en género, número y caso con el sustantivo que va al lado, igual que en español funcionan nuestro y nuestra, pero en serbio esto pasa con todos los posesivos, no solo con dos. Fíjate en cómo cambia la terminación según el género de lo poseído. Con moj tienes tres formas en el nominativo singular: moj para masculino, moja para femenino (termina en -a) y moje para neutro (termina en -e). Así, decimos moj brat (mi hermano) porque brat es masculino, y moja sestra (mi hermana) porque sestra es femenino. Da igual que quien habla sea hombre o mujer: lo que manda es el sustantivo. Este es justo el error número uno de los hispanohablantes. Por instinto tendemos a fijarnos en el dueño, y entonces sale el incorrecto moj sestra. La forma correcta es moja sestra, con -a, porque sestra es femenina. Repítelo en voz alta unas cuantas veces hasta que el oído se acostumbre. Aquí viene la buena noticia para nosotros. En español, su es ambiguo: "su casa" puede ser de él, de ella, de usted o de ellos, y muchas veces hace falta el contexto para saberlo. El serbio resuelve esa ambigüedad de raíz, porque distingue claramente njegov (de él) de njen (de ella). No hay confusión posible: si oyes njegov, sabes que el dueño es masculino; si oyes njen, es femenino. Pero cuidado con un detalle muy fino, porque vuelve a aplicarse la regla de oro. La forma njegov o njen la elige el dueño, pero la terminación la sigue marcando lo poseído. Por eso decimos njen muž (su marido, el marido de ella): usamos njen porque la dueña es mujer, y sin embargo la palabra se mantiene njen, sin pasar a femenino, porque muž (marido) es masculino. El dueño decide entre njegov y njen; el sustantivo decide la terminación. Si interiorizas esa doble lógica, ya tienes lo esencial de los posesivos serbios resuelto.
Ejemplos
- moj brat my brother
- moja sestra my sister
- njen muž her husband
La lección completa
Todo lo del vídeo, en texto.
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Un hombre dice moja sestra de su hermana, no moj. ¿Por qué la forma femenina? Porque en serbio el posesivo no concuerda con el poseedor, sino con lo poseído.
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Los posesivos dicen de quién es algo. Aquí tienes los siete: moj, tvoj, njegov, njen, naš, vaš y njihov.
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Moj es mi, tvoj tu, njegov su de él, njen su de ella, naš nuestro, vaš vuestro, njihov su de ellos. Vaš es también la forma de cortesía para una persona a la que tratas de usted.
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Ahora lo más importante. En serbio el posesivo concuerda en género con el sustantivo que describe. No con el poseedor, sino con lo que se posee.
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La forma sigue el género del sustantivo. El masculino se queda — moj. El femenino toma -a — moja. El neutro toma -e — moje.
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Empecemos. Brat, hermano, es masculino, así que moj se queda en su forma base: moj brat
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Sestra, hermana, es femenino, así que moj se vuelve moja — aunque yo sea hombre. Lo que cuenta es el género del sustantivo. moja sestra
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Y dete, niño, es neutro, así que moj se vuelve moje, con la terminación -e: moje dete
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Mismo principio con tvoj. Ante el sustantivo femenino knjiga, libro, se vuelve tvoja. La terminación siempre sigue el género del sustantivo. tvoja knjiga
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Ahora njegov y njen. Njegov es su de él — el poseedor es hombre. Sin, hijo, es masculino, así que se queda njegov: njegov sin
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Njen es su de ella — la poseedora es mujer. Pero muž, marido, es masculino, así que la forma es njen: sigue a muž, no a ella. El sustantivo cambia la terminación, no el poseedor. njen muž
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Y poseedores en plural. Con el sustantivo grad, ciudad, que es masculino, dices: naš grad
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Aquí está el error más común. Un hombre piensa soy hombre y dice moj sestra. Pero sestra es femenino: tiene que ser moja sestra. Decide el género del sustantivo, no tú.
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Recapitulemos. Siete pronombres: moj, tvoj, njegov, njen, naš, vaš, njihov. Todos concuerdan con el sustantivo — -a para femenino, -e para neutro. El sustantivo cambia la forma, no el poseedor.